EL EFECTO TIRACHINAS
Letra y música: Riki López

Esa mujer no supo
entender que no.

Y decidió
someterme a un marcaje
defensivo, al hombre
al estilo italiano.

Me seguía por los bares
-casi dejo el alcohol-,
jubiló la cinta de mi contestador...

Se aferró,
como se aferra un traje
de licra a la piel en verano.

Me dió por correr
-me equivoqué-
ella era tauro, de teruel

Y, además,
plusmarquista nacional
de decatlón:

Échame p'atrás,
que cojo carrerilla
y ya verás.


¿Qué harías tú?,
Yo hacía “fu”
como los gatos,
pero, qué cruz, al rato
volvía sonriente como un “9”
y con los ojos como platos.

La veía y parecía
que había visto un miura,
entraba un no sé que por mi interior;

No la maté -porque no era mía-
y también, porque soy libra
y no me gusta armar follón.

Mi acritud
alimentaba su deseo.

Recordaba,
con total exactitud,
la actitud de una gafas de buceo

Échame p´atrás,
que cojo carrerilla
y ya verás.


Sus amigas
un día me vienen
con: “¿Qué la das,
que nos la tienes atontoliná?”
-¿Qué quereis que os diga?...

...Mirad,
me voy a Japón
y en un pispás
esto yo lo soluciono...”

...Llego y al llegar
me está esperando vestida
con un quimono.

Échame p´atrás,
que cojo carrerilla
y ya verás.


Una noche de calor,
soledad y taquicardia,
insistió:
“sólo quiero tu amistad”
y yo bajé la guardia.

Me dejé llevar
y, más que hacerme el amor,
me puso al caldo.
No veas qué sex machine,
me sentí como el Numancia juvenil
contra el Brasil de Rivaldo.

Y al despertar, la ví marchar
y nunca más
la he vuelto a ver...
...tranquilidad,
no pasa na...

Ya la encontraré.

Échame p´atrás,
que cojo carrerilla
y ya verás...


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